lunes, 8 de octubre de 2012

En defensa de la moral objetiva

Las corrientes postmodernistas ha influenciado notablemente la capacidad de crítica de las sociedades actuales. Algunos creen que la verdad y los valores son relativos, la realidad no existe de manera objetiva, o si existe, no tenemos acceso a ella. La moral también ha sido afectada por este pensamiento. Continuamente escuchamos respuestas como “puede que sea verdad para ti, pero no para mí”, o “Tal vez tú creas que eso es incorrecto, esa es solo tu opinión”. El propósito de este artículo es presentar un análisis crítico sobre la moral y defender la existencia de los valores y deberes morales objetivos. Si bien, la opinión de las personas puede ser relativa, la realidad tiene propiedades que son objetivas e independientes de nuestras opiniones.  Es de vital importancia que seamos conscientes de esta diferencia, ya que las opiniones no definen la realidad.

Definiendo términos

Moral objetiva.- Los valores morales objetivos son verdaderos e independientes de las opiniones o creencias de las personas. Un enunciado moral dice algo objetivo acerca de la realidad. El enunciado “robar está mal” contiene información verdadera sobre una propiedad objetiva de la realidad de la misma manera que el enunciado, “Hay una computadora delante de mi”. La misma palabra lo dice todo, es objetivo, es decir, dice algo referente a las personas y actos en sí mismo. Decir que el holocausto judío estuvo mal quiere decir que, sin importar que los nazis hubieran eliminado a todos los que opinaban diferente, y que solo hubieran quedado con vida aquellos que piensen que estuvo correcto, objetivamente, la matanza de los judíos fue algo malo. En este sentido, se puede hablar de hechos morales que se descubren, no se inventan.

Moral subjetiva.- la posición opuesta mantenida por los relativistas morales, puede venir en una variedad de formas. La idea básica es que no existen valores morales absolutos sino que son relativos a las sociedades, o en todo caso al individuo. Es puridad, un enunciado moral transmite información sobre el hablante que emite el enunciado; los valores morales son una construcción social o expresan una preferencia personal. El enunciado “X está mal” es un estado psicológico del hablante que se puede traducir como “No me gusta X” o “las personas en mi cultura no aprueban X”. Los valores morales dependen de la opinión del sujeto, de la cultura y/o época. Dentro de esta visión, ninguna acción es intrínsecamente buena o mala.

No hay una tercera posibilidad. La moral es subjetiva o es objetiva. Por lo tanto, toda objeción presentada en contra del relativismo moral va a servir como evidencia a favor del objetivismo. Mi objetivo es presentar una serie de argumentos, que sean más probables que sus negaciones, y a partir de los cuales podamos concluir, más allá de una duda razonable, que la moral es objetiva.  Así como también pretendo demostrar que la evidencia en favor de la objetividad de la moral es muy buena y que no hay buena evidencia que nos lleve a adoptar una teoría moral anti-realista.

Problemas con el relativismo moral

¿Qué pasaría si adoptamos alguna forma de relativismo moral? A continuación examinaremos una serie de conflictos inherentes al relativismo moral. Cada una de las formas de relativismo se ven afectadas por estos problemas, que no son exhaustivos.

Hay acciones que son incorrectas sin importar que una sociedad  las acepte: Ciertas acciones (e.g., violación, torturar niños por placer) son incorrectas incluso si una sociedad dice que son correctas. Todas las personas pueden saber intuitivamente que ciertos actos son incorrectos sin necesidad tener un criterio que les indique como saberlo.

El debate moral es imposible: “Para mi matar niños por diversión está mal”, “Para mi matar niños por diversión está bien”, ante dos enunciados directamente opuestos, no puede haber disputa alguna, ya que dependiendo de quien los diga pueden tener valores diferentes sin entrar en contradicción. En la práctica esto sería equivalente a decir “yo creo que matar niños está mal, pero si otra persona lo hace está bien para ella”.  Relativo a la sociedad X está bien, relativo a la sociedad Y está mal. Sólo puede haber desacuerdo si dos enunciados apelan a una misma realidad. En este caso cada hablante hace referencia a su opinión y no al acto en sí, por lo cual resultaría imposible resolver los conflictos morales.

Resulta imposible que una sociedad juzgue justificadamente las acciones de otras:
Si las acciones de una sociedad X resultan ofensivas para otra sociedad Z. Y por el contrario, para la sociedad Z, esas acciones no son ofensivas. X juzga a Z basándose en su código moral y Z dice que es inocente de acuerdo al código de esta última. ¿Quién tiene la razón? No existiría una autoridad moral relevante e imparcial.

El dilema del reformador:
un reformador moral es una persona que busca cambiar el código moral de una sociedad determinada. Por ejemplo Martin Luther King, Jr. fue un líder sobresaliente que luchó a favor de los derechos civiles en los Estados unidos. De manera similar, Nelson Mandela luchó contra el Apartheid, un sistema racista respaldado por las leyes del país. Por definición, un reformador es inmoral porque va en contra del código moral de su sociedad. Sin embargo, si analizamos la historia de los pueblos, vemos que han existido muchos revolucionarios que lucharon por un cambio en la moral de sociedades corrupta.

Dos o más reformadores: ¿que sucede si nos encontramos en una situación en la que aparecen dos o más reformadores? ¿Cómos sabremos a cual seguir?

No habría progreso moral: Si el relativismo moral es verdadero, entonces ni las sociedades ni los individuos podría mejorar sus códigos morales. De darse un cambio en el código moral, éste sería considerado neutral.  En otras palabras, para poder decir que un código moral es mejor que otro es necesario tener un punto de referencia externo. Sin un punto de comparación imparcial, cualquier cambio que se haga al código, moralmente hablando, no podría ser considerado ni mejor ni peor, sólo sería diferente. Sin embargo, vemos que en el caso de los nazis, los judíos tenían que ser exterminados. Si el relativismo moral es cierto, el cambio que hubo en Alemania, del anterior código moral al nuevo código moral nazi no representaría un decaimiento moral. No obstante, es evidente que a lo largo de la historia los códigos morales de las sociedades han progresado (Abolición de la esclavitud, voto universal, derechos humanos), dentro del relativismo moral ninguno de estos avances morales se podría considerar como progreso, porque ningún código moral es intrínsecamente mejor que otro.

¿Cómo juzgar acciones que envuelven a varias sociedades?: Imaginemos el siguiente evento, para la sociedad A “el adulterio es moralmente aceptado” y para la sociedad B “el adulterio es moralmente inaceptable”. Ahora, supongamos que un hombre casado de la sociedad A tiene sexo con una mujer que no es su esposa de la sociedad B en un hotel de la sociedad C ¿Cuál es la sociedad relevante para determinar si esa persona actuó de manera incorrecta? ¿Cómo podríasmos resolver este probleme de "jurisdicción" moral? 


Somos miembros de muchas sociedades diferentes: Existe un problema de ambigüedad con los términos "sociedad" o "cultura", porque en la práctica pertenecemos a muchos grupos sociales diferentes simultáneamente. Cada uno de estos grupos puede tener sus propios valores. Nuestra familia, vecindario, colegio, escuela, club social, nuestro lugar de trabajo, ciudad, país, comunidad internacional. Dentro de un mismo país pueden existir muchas culturas diferentes ¿Cuál es la sociedad relevante? ¿Qué sucede si una sociedad me permite hacer algo y la otra lo prohibe?

Claramente todas estas implicaciones parecen absurdas. De ser adoptada una teoría moral relativista, sería imposible resolver racionalmente los conflictos morales. Sin embargo nuestro sentido común nos dice algo muy diferente, ciertas acciones son claramente inmorales, punto final. El filósofo de la biología Michael Ruse ilustra esto claramente, “El hombre que dice que violar un niño pequeño es moralmente aceptable está tan equivocado como el hombre que dice que 2 + 2 = 5.” [1]

Argumentos a favor del relativismo moral

Hemos visto que el relativismo moral acarrea toda una serie de conflictos insuperables. Pero ¿Cuáles son lo argumentos que utilizan su defensores? ¿Es el relativismo moral una inferencia válida?

Argumento a partir del pluralismo moral (adaptado de Spiegel y Cowan, 2009)

El argumento principal a favor del relativismo moral nace a partir del hecho de que las diferentes culturas difieren en ciertos valores morales.
Podemos plasmar este argumento de la siguiente forma lógica:
  1. Las diferencias en los valores morales entre las diferentes culturas y personas son mucho mayores que cualquier acuerdo que pueda haber entre ellas..
  2. Por lo tanto, no puede haber valores morales objetivos.

Suponiendo que aceptamos que la premisa (1) es verdadera, ¿podemos realizar una inferencia válida sobre los valores morales a partir de esta premisa? No, el hecho de que las diferentes culturas e individuos mantengan valores diferentes, no es razón suficiente para concluir que los valores morales son relativos. Hoy en día, en muchas áreas de la ciencia, así como también existen consensos con respecto a algunos temas, también hay controversias sobre muchas teorías. Si bien, la evolución biológica es aceptada por la mayoría de los científicos, existe un intenso debate y una diversidad de teorías diferentes sobre los mecanismos que intervienen. Hace aproximadamente un siglo atrás, muchos pensaban que el universo era estático e infinito, hoy se sabe que se está expandiendo y que tuvo un comienzo hace aproximadamente 14 mil millones de años. Si retrocedemos varios siglos, mucha gente pensaba que la Tierra era plana, otros, como es el caso de los griegos, pensaban que era una esfera. No obstante, a partir de esta diversidad en las opiniones no concluimos que la ciencia sea subjetiva. El hecho de que no haya un acuerdo sobre una cuestión, no significa que no exista una verdad objetiva. La realidad puede seguir siendo objetiva, incluso si todo el mundo opina lo contrario. Aun cuando la gente creía que el sol giraba alrededor de la tierra, esas opiniones no determinaban el comportamiento del sistema solar, siendo la tierra la que giraba alrededor del sol durante todo ese tiempo. Consecuentemente, sería falaz inferir que la realidad es relativa basándonos en la diversidad de opiniones.

Seguramente el defensor relativista querrá objetar que, hay una diferencia entre los hechos empíricos y los hechos morales. La ciencia, dirá a continuación, posee un método confiable investigación mediante el cuál podemos conocer la verdad y, que por el contrario, en la ética no hay tal método.
Si bien, preguntas empíricas pueden ser resueltas por el método científico, los hechos morales no gozan con esta clase de métodos, por más que estudiemos el cuerpo de una persona  no vamos a poder encontrar un lugar físico en donde se alojen estos valores morales.  Por lo tanto, concluirá el defensor del relativismo moral, es imposible llegar a un acuerdo, porque estrictamente hablando no se trata de un asunto empírico.

En vista de este nuevo punto, podemos modificar el argumento agregándole una premisa más:

  1.  Las diferencias en los valores morales entre las diferentes culturas y personas son mucho mayores que cualquier acuerdo que pueda haber ellas.
  2.  No hay un método confiable de investigación mediante el cual se pueda descubrir un estándar moral objetivo.
  3.  Por lo tanto, no pueden haber valores morales objetivos.

Este tipo de razonamiento sigue siendo inválido. primeramente la inferencia comete un error formal, es decir en la estructura misma del argumento, por lo que la conclusión no se sigue de las premisas. Suponiendo que la premisa (2) es verdadera, el hecho de que no poseamos un método confiable para descubrir los hechos morales es totalmente irrelevante a la posibilidad que estos existan objetivamente. Aquí se está confundiendo el nivel epistemológico, es decir ¿cómo podemos conocer los valores morales?, y el nivel ontológico, ¿existen los valores morales? Solo porque un hecho no sea o no pueda ser conocido, esto no implica que no sea verdad. La verdad sigue siendo verdad, incluso si nadie la conoce.  En segundo lugar, podríamos señalar que (2) es falsa y que hay métodos confiables mediante los cuales podemos llegar a conocer estos valores morales. Podemos señalar que mediante un uso correcto de la razón, experiencia, nuestras intuiciones morales y/o revelación divina, podemos justificadamente llegar a conocer los valores y las obligaciones morales. En tercer lugar, este argumento presupone que el método científico es infalible y que antes de aceptar algo, es necesario demostrarlo sin que quede lugar a duda. Muy al contrario, el método científico está lejos de ser infalible. Para continuar, no es necesario demostrar algo al 100% antes de poder aceptarlo justificadamente. Este tipo de estándar es completamente irracional e irreal. James Rachel ilustra este punto claramente:

“Si pensamos en cuestiones como el aborto, la eutanasia, la discriminación positiva, etc., es fácil concluir que en el campo de la ética, es imposible hallar “pruebas”. Pero podríamos decir lo mismo de la ciencia. Hay muchos asuntos complicados sobre los que los físicos no pueden ponerse de acuerdo; y si solo centramos nuestra atención en esos problemas, tendríamos que concluir que en la física tampoco existen las “pruebas”. Sin embargo, hay muchos asuntos sencillos en la física que se pueden probar, y sobre los cuales todos los físicos están de acuerdo. De igual forma, en la ética hay gran cantidad de cuestiones que son mucho más sencillas que el aborto, acerca de las cuales todas las personas razonables deben estar de acuerdo.” [2]

Otra objeción con respecto a (1) es que, si hacemos un análisis más profundo de las prácticas morales, vemos que en la mayoría de los casos no se trata de diferencias morales, sino diferencias de entendimiento (factuales). Por ejemplo, en la controversia del aborto, las partes anti-aborto y pro-aborto están de acuerdo en el valor moral “matar a una persona inocente está mal”, sin embargo, hay una disputa factual con respecto a lo que es una persona. El pro-abortista dirá que el embrión no es un ser humano completo, por lo tanto, no puede ser considerado como una persona. Mientras que el anti-abortista dirá que el embrión es una persona. Estas diferencias factuales pueden tener implicaciones morales, sin embargo, no son verdaderas diferencias morales.

Argumento a partir del principio de la tolerancia

Muchos apelan al principio de la tolerancia para resolver los problemas morales y lo relacionan al relativismo moral. Este principio nos dice que, a pesar de que juzguemos los valores de otras personas como falsos, no deberíamos interferir con las acciones de los demás y respetar su libertad de decisión.  El principio de tolerancia implica una posición normativa respecto a como deberíamos comportarnos.
Sin embargo, no es claro como se puede asociar este principio con alguna de las tesis relativistas. Esto presupone la existencia de al menos un valor absoluto (tolerancia), lo cual es totalmente inconsistente dentro del relativismo moral. Solo podemos ser tolerantes con posiciones que consideramos falsas, de otra manera, ¿qué quedaría para tolerar si pensáramos que son verdaderas? .

Argumentos a favor de la objetividad de los valores morales.

No solo he señalado que las implicaciones inherentes al relativismo moral nos llevan a situaciones absurdas y que sería irracional adoptar una tesis moral con esta clase de problemas. También en este artículo se expuso que los argumentos a favor del relativismo moral son falaces o carecen de la justificacación necesaria. Y así como dije en un principio, mi argumento va más allá, no tenemos ninguna buena razón para adoptar una teoría relativista y, por el contrario, sí tenemos buenas razones para optar por una teoría objetivista. Es más, creer que los valores morales son objetivos es la posición por defecto y la carga de la prueba recae sobre cualquiera que crea lo contrario.

1. Nuestras intuiciones morales nos dicen que ciertas acciones son objetivamente correctas y otras incorrectas

Paul Copan: “Así como generalmente confiamos en nuestros sentidos de percepción... deberíamos tratar [nuestras] intuiciones morales… como inocentes hasta que se pruebe lo contrario… tenemos instintos morales básicos, por ejemplo, un rechazo a tomar una vida humana inocente… La carga de la prueba recae sobre aquellos que nieguen o cuestionen los principios morales básicos.” [3]

Uno de los recursos más importantes a los cuales voy a apelar es la intuición moral. Esta palabra, en el vocabulario diario puede ser entendida de diferentes maneras, por ejemplo, un sexto sentido, una corazonada o un presentimiento. Sin embargo, en filosofía, tiene un significado muy diferente. Una intuición es una percepción o conocimiento inmediato de algo, es un tipo de creencia basada en la experiencia, algo de lo que automaticamente somos conscientes. Podemos hablar de intuiciones sensoriales, intelectuales, morales. Uno puede tener una intuición sensorial de que el vaso que sostengo existe y es real; o una intuición intelectual de una verdad matemática (e.g. 2+2=4). Las intuiciones morales forman parte del conjunto de creencias básicas. Nuestras intuiciones no son necesariamente infalibles, pero así como generalmente confiamos en la veracidad de su contenido, podemos seguirlas con toda seguridad racional hasta que no se demuestre lo contrario.

Todos los seres humanos parecen tener una idea básica sobre lo que es la moral y consideran que ciertas acciones son objetivamente correctas y otras incorrectas. Algunos filósofos piensan que la moral es una ilusión, una construcción social o un producto de la evolución. Sin embargo esta idea no va de acuerdo a la evidencia (ver punto 6). El hecho es que estas intuiciones morales existen y son innegables.

2. La objetividad de los valores morales es la posición por defecto


Haciendo referencia al punto anterior, vemos que intuitivamente, ciertas acciones son incorrectas. Y apelando al principio de credulidad se puede decir que la objetividad de los valores morales es la posición por defecto. El ateo Peter Cave defiende este pensamiento diciendo que la seguridad que tenemos ante la creencia que matar es moralmente incorrecto es mayor que la solidez de cualquier argumento escéptico que se nos presente en contra de esa creencia. “… torturar a un niño inocente por pura diversión es moralmente incorrecto. Punto final.” [4]

De la misma manera Louis Anthony, atea y humanista, en un debate sobre la moral señaló que la existencia de los valores morales objetivos es mucho más obvia que cualquier argumento en favor del escepticismo moral. [5]

3. La mayoría de los filósofos creen que los valores morales son objetivos


John Cottingham: “para la sorpresa de todo mundo, el creciente consenso entre los filósofos hoy en día es que algún tipo de objetivismo de la verdad y el valor es correcto.” [6] 

Si bien, no necesariamente lo que piense la mayoría tiene que ser lo correcto, es un hecho interesante que la mayoría de los filósofos profesionales favorezcan al realismo moral. De todos los tipos de personas, los filósofos representan una autoridad competente respecto a este tema puesto que ellos son los que conocen mejor que nadie las diferentes opciones.

4. Algunos códigos morales son claramente mejores que otros


El ateo Russ Shafer-Landau hace un trabajo excelente defendiendo el objetivismo moral en su libro Whatever Happened to Good and Evil? (Oxford University Press, 2004)

“Algunas perspectivas morales son mejores que otros, a pesar de la sinceridad de los individuos, culturas, y sociedades que las avalan. Algunos puntos de vistas morales son verdaderos, otros falsos, y lo que yo piense al respecto no los hace ser verdaderos. El hecho de que mi sociedad los acepte no prueba su verdad. Individuos y sociedades enteras, pueden estar gravemente equivocados en lo que se refiere a la moral. La mejor explicación para esto es que hay estándares morales que no han sido hechos por nosotros.” [7]

¿Podemos decir objetivamente, que la ética nazi estaba equivocada? Es un hecho que existe un progreso moral en las sociedades que solo es posible si los valores morales son objetivos. En la actualidad negar que el holocausto judío ocurrió es ilegal en algunos países. ¿Por qué es que cuando vemos atrás reconocemos ciertas conductas como atroces? Esto es consistente con la posición objetivista que los valores morales se descubren, no se inventan, dándole un sentido a la posibilidad del progreso moral.

5. Existen estándares en las culturas humanas que han sido adoptados casi universalmente


En el apéndice de su libro The Abolition of Man, C.S. Lewis hace una lista de valores que han sido aceptados por muchas culturas diferentes como por ejemplo: los griegos, egipcios, nativos americanos, babilonios, indios, hebreos, nórdicos, chinos, romanos, anglosajones, etc. Lewis en realidad no trata de probar la validez de este argumento apelando a un consenso común entre las culturas. Se trata de valores morales que todos podemos reconocer intuitivamente. “Su validez no puede ser deducida. Para aquellos que no perciben su racionalidad, inclusive un consenso universal no podría probarlo”. [8]

Prácticamente casi todas las culturas condenan cosas como el asesinato, robo, mentira, violaciones, cobardía en la batalla y aprecian el respeto al matrimonio, honorar a los padres, generosidad, etc

6. El Altruismo verdadero está presente en todas las culturas.

Cuando hablo de altruismo, me refiero a una definición científica más específica del término. Jerry A. Coyne, reconocido científico y autor de Why Evolution is True, define biológicamente el altruismo verdadero como:
“una forma de altruismo que implica individuos haciendo sacrificios que no son retribuidos… ‘sacrificios reproductivos’, es decir, renuncias a la reproducción futura mediante tu comportamiento” Ejemplos incluyen: Bomberos y policías que arriesgan sus vidas para ayudar a extraños, o un soldado que se lanza sobre una granada o toma riesgos letales por el resto de su escuadrón. [9]

Coyne explica que el comportamiento observado en algunos animales se puede describir como ejemplos de reciprocidad evolucionada o comportamientos que producen utilidad mutua. Sin embargo, el tipo de altruismo presente en los humanos y persistente a través de la historia no tiene paralelo. “En pocas palabras, no sabemos nada acerca de la evolución del altruismo verdadero en los humanos excepto que probablemente no evolucionó”[10]

“¿Porqué es que el altruismo persiste en la raza humana? ¿Acaso actos altruistas como el auto sacrifico o adoptar [y criar niños de otra raza] no debería haber sido eliminados de la población mediante selección natural hace mucho? ¿Cómo es posible que la presión de la selección natural haya llevado al ojo a detectar fotones individuales y sin embargo haya fallado en prevenir que la gente corra hacia edificios en llamas o se lance en aguas heladas para salvar a otros? [11] 

7. Muchos naturalistas afirman la existencia de hechos morales objetivos, a pesar de los problemas inherentes de basarlos en el mundo natural


El filósofo ateo Walter Sinnot- Armstrong ilustra este punto:

“de hecho, muchos ateos están contentos con adoptar valores morales objetivos. Yo estoy de acuerdo con ellos. La violación es algo moralmente incorrecto. Así también la discriminación contra los gays y lesbianas. Incluso si un individuo o grupo piensa que estos actos no son moralmente incorrectos,  siguen estando equivocados [que ellos piensen que están en lo correcto no los hace tener la razón]...” [12]

“Si tan solo una persona en el mundo sostuviera a una niña aterrada, que lucha y grita, cortara sus genitales con una cuchilla séptica y luego la costurara… la única pregunta sería que tan severamente debería ser castigada esa persona” [13]

En su libro The Moral Landscape, Sam Harris, uno de los 4 impulsadores del nuevo ateísmo, afirma vehemente la idea de que los valores morales son objetivos y arremete contra los que él llama “los nihilistas morales ateos” y los relativistas que se niegan a condenar como objetivamente incorrectos a atrocidades terribles como la mutilación genital de niñas pequeñas. [14]

No obstante, Harris rechaza asociar la objetividad de los valores morales con la existencia de Dios y trata de buscar una base en el mundo natural. Sin embargo,  esta postura reduccionista de los valores morales ha sido totalmente rechazada por teístas, agnósticos y ateístas por igual. Michael Ruse, destacado filosofo de la ciencia y defensor de la evolución darwiniana, comenta al respecto que:

“De acuerdo a él [Sam Harris], hemos estado equivocados al pensar que los asuntos sobre los hechos y los asuntos sobre valores son dos cosas separadas. David Hume estaba equivocado cuando dijo que nunca podremos ir legítimamente de cómo son las cosas a cómo deberían ser las cosas. G.E. Moore cometió un error cuando inventó ‘la falacia naturalista’ para los movimientos de lo científico a lo ético.” [15]

A través de la historia muchos filósofos han señalado que es imposible inferir cómo “debería ser algo” a partir de cómo “es” algo. El vacío que hay entre el “ser” y el “deber” es inconciliable. La ciencia puede describir las áreas del cerebro que se encienden cuando una persona realiza un acto de generosidad, así también puede decirte las propiedades de un veneno. Sin embargo, en el aspecto normativo prescriptivo, la ciencia no te puede decir porque no deberías darle veneno a tu vecino. [Ver el debate Craig-Harris sobre la base de la moral, ver también las críticas de William Lane Craig y Michael Ruse a The Moral Landscape, http://www.reasonablefaith.org/navigating-sam-harris-the-moral-landscape#sdfootnote2sym, http://www.religiondispatches.org/books/atheologies/3569/little_%E2%80%98value%E2%80%99_in_new_harris_book.]

Dado que el naturalista no tiene una base racional para mantener valores morales objetivos de manera consistente desde su cosmovisión, la pregunta que nos queda es ¿Porqué los naturalistas defienden tan arduamente la objetividad de la moral? ¿Por qué defender está posición que no encaja su cosmovisión?

Conclusión

Mientras se analizaban los argumentos en favor de la objetividad de los valores morales, hemos revisado evidencia empírica (valores morales que son sostenidos por la casi todas las culturas); el realismo moral es la posición por defecto y quien diga lo contrario, tiene la carga de la prueba; hemos apelado a la intuición básica de que ciertas acciones son intrínsecamente incorrectas; una gran mayoría de los académicos creen en el realismo moral; biológicamente hablando, el ser humano presenta patrones de comportamientos únicos y valores morales que no pueden ser explicados mediante procesos evolutivos o de selección natural; y a pesar de contradecir su cosmovisión, muchos naturalistas rechazan vehemente la idea de que los valores morales son subjetivos.

Cualquier persona que analice estos argumentos sin dejarse influenciar por prejuicios intelectuales y sigua la evidencia hacia donde está lo lleva, llegará a la conclusión de que no hay razones buenas para creer que la moral es subjetiva. Los valores morales objetivos existen y todas las personas pueden tener una aprehensión inmediata e intuitiva de su existencia.

Notas

[1] Michael Ruse, Darwinism Defended (London: Addison-Wesley, 1982), p.275.

[2] ] James Rachels, "Some Basic Points about Arguments," in The Right Thing to Do: Basic Readings in Moral Philosophy, ed. James Rachels (New York: Random House, 1989), 40.] citado en http://menteabierta.es/html/articulos/ar_relativmoral.htm

[3] Paul Copan, ‘The Moral Argument for God’s Existence’, http://www.4truth.net/fourtruthpbgod.aspx?pageid=8589952712

[4] Peter Cave, Humanism (Oxford: OneWorld, 2009), p.146.

[5] Louis Antony, ‘Is God Necessary for Morality?: Craig vs. Antony debate’, http://www.reasonablefaith.org/media/craig-vs-antony-university-of-massachusetts.

[6] [John Cottingham, ‘Philosophers are finding fresh meanings in Truth, Goodness and Beauty’, The Times (June 17, 2006).]

[7] Citado por Peter S. Wiliams en "Can Moral Objectivism Do Without God?", http://www.bethinking.org/right-wrong/advanced/can-moral-objectivism-do-without-god.htm

[8] C.S. Lewis, The Abolition of Man (San Francisco: HarperSF, 2001).

[9] Jerry A. Coyne, “bin Laden and the evolution of altruism”,  en el blog Why Evolution is True, http://whyevolutionistrue.wordpress.com/2011/05/10/bin-laden-and-the-evolution-of-altruism/

[10] [ Jerry A. Coyne, “David Brooks and the evolution of human altruism”, en el blog Why Evolution is True, http://whyevolutionistrue.wordpress.com/2011/05/18/david-brooks-and-the-evolution-of-human-altruism/]

[11] Neil Shenvi, “Do Objective Moral Values Exists?”, http://www.shenvi.org/Essays/ObjectiveMoralValues.htm

[12] William Lane Craig and Walter Sinnott-Armstrong, God? A Debate between a Christian and an Atheist (New York: Oxford University Press, 2004), p.33.

[13] Sam Harris citando a Donald Symons en, The Moral Landscape: How Science Can Determine Human Values (New York: Free Press, 2010), 46.

[14] Ibid, p.198.

[15] Michael Ruse, “Little ‘Value’ in New Harris Book”, http://www.religiondispatches.org/books/atheologies/3569/little_%E2%80%98value%E2%80%99_in_new_harris_book


Bibliografía


Moreland, J.P y William Lane Craig
2003    Philosophical Foundations for a Christian Worldview, Downers Grove, Illinois: IVP.

Spiegel, James y Steven Covan
2009    The love of Wisdom, A Christian Introduction to Philosophy, Nashville, Tennessee: B&H.

Documentos Online

Neil Shenvi, Do objective Moral Values Exist?, http://www.shenvi.org/Essays/ObjectiveMoralValues.htm#II

Francis J Beckwith, Relativismo Moral, http://menteabierta.es/html/articulos/ar_relativmoral.htm.

Paul Copan, The Moral Argument For God’s Existence, http://www.4truth.net/fourtruthpbgod.aspx?pageid=8589952712.

Chris Gowans, Moral Relativism, http://plato.stanford.edu/entries/moral-relativism/.

Peter S. Wiliams en "Can Moral Objectivism Do Without God?", http://www.bethinking.org/right-wrong/advanced/can-moral-objectivism-do-without-god.htm]

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